Mujer: Escucha tu cuerpo

A propósito del Día mundial de la lucha contra el cáncer de seno, que se conmemoró el pasado 19 de octubre, hoy quiero compartirles una experiencia que me permitió informarme y ser más consciente de esta enfermedad que según la Organización Mundial de la salud, es el tipo de cáncer mas frecuente en las mujeres.


Hace unos meses de forma casual me topé en el baño del colegio a Roxana, luego de cruzar un par de palabras nos dimos cuenta que las dos éramos de Latinoamérica. Cuando estás fuera del país y encuentras a alguien que entiende tu idioma y cultura, te sientes como en casa. Antes de retirarse, me invitó a charlar con ella en el lugar donde realiza trabajo voluntario: Mammarosa.

La organización estaba en el segundo piso del edificio, así que al terminar mi clase, subí a encontrarme con ella. La reunión inició sobre medio día. Poco a poco fueron llegando las mujeres que conforman el grupo. Voluntarias y participantes en un ambiente amistoso, se saludaban y  charlaban entre ellas. Al calor de un café, frutas y un ‘broodje‘ (un pequeño sándwich que se toma a la hora del almuerzo), comenzaron a compartir sus experiencias.

Hasta ese momento, mi conocimiento sobre el cáncer de seno era prácticamente inexistente. Hay temas que se sienten tan lejanos, hasta que somos tocados por ellos directa o indirectamente. En el afán diario en el que vivimos, pasamos por alto muchas situaciones, cambios en nuestro cuerpo que a primera vista parecen normales, y en ocasiones no prestamos atención a los mismos, “hasta que sientes un tirón, un dolor agudo en tu brazo, pecho y/o espalda, o simplemente de un momento a otro tu cuerpo pierde todas sus fuerzas y el médico te dice: ‘¨es ‘cáncer”‘; me explicaba Roxana, mientras intentaba traducirme lo que las mujeres de al menos tres nacionalidades distintas comentaban.

El cáncer es una palabra que no se quiere oír por miedo o por desconocimiento pero que hace parte de la realidad de muchas personas alrededor del mundo. Pero, ¿Cómo reconocer los síntomas?, ¿qué tratamiento seguir?, ó ¿a dónde acudir para encontrar información veraz y relevante?. Estas y otras preguntas son atendidas en Mammarosa, una organización holandesa que se dedica a informar y hacer acompañamiento a mujeres que batallan con esta enfermedad.

Durante las tres horas que duró la reunión las integrantes compartían vivencias y dudas acerca de sus procesos médicos y emocionales. Los grupos de apoyo son una fortaleza en cualquier situación y en mi caso, estar allí  fue muy importante porque me di cuenta que jamás he reparado en hacerme el autoexamen de mamas frente al espejo. De hecho, mientras me preguntaban si me daba miedo el estar allí  a lo que respondí con un sincero no, pensaba también que llevaba un par de meses con una protuberancia en mi axila, a la que el médico no había prestado atención y luego olvidé. 

A pesar de la complejidad del tema, la conversación era amena; se preocupaban las unas por las otras. Ese día aprendí que esta enfermedad puede darse por causas hereditarias y en otros casos simplemente al azar.

Auto-examen de mamas.
Foto/Internet
Auto-examen de mamas.
/Foto/Internet

“Hace 30 años hablar de cáncer de mama era una novedad. Yo era profesora cuando me entenderé que lo tenía. Mi vida cambió completamente; comencé a investigar, a ir de un lugar a otro, a consultar médicos, libros, especialistas; todo lo que estuviera a mi alcance para poder entender qué hacer. En esa época no existía la información que tenemos ahora”, aseguró Lide Van der Verg, fundadora de esta organización.

A sus 50 años Van der Verg fue diagnosticada y desde allí comenzó con este proyecto debido a la cantidad de personas que se le acercaban para indagar sobre su experiencia. “Poco a poco empecé a conocer otras mujeres que venían a mi tratando de responder sus interrogantes. Puse todos mis esfuerzos y dedique mi tiempo completo a ayudarlas”, puntualizó.

Mientras conversaba con Roxana, quien se encarga en la fundación de dictar conferencias y talleres en español, me llamó mucho la atención su experiencia:

“Al principio vine aquí a trabajar como voluntaria, estaba recién llegada a Holanda y quise involucrarme en algún grupo para trabajar, pero con el tiempo,  también fui diagnosticada con este cáncer. La vida es muy inesperada, lo que me pasó a mi es algo inusual e inexplicable. Desde entonces he permanecido aquí dando apoyo a todas las que conformamos el grupo”, aseguró.   

Luego de la visita, volví nuevamente a mi médico, la situación no paso a mayores, pero la experiencia me enseñó a estar más pendiente de mi cuerpo, a revisar frecuentemente mis pechos y me animó a compartir con ustedes este relato, para que todas seamos más conscientes del alcance de esta enfermedad y de lo importante que es escuchar nuestro cuerpo. 

Si tienes dudas o te gustaría saber más de la Fundación Mammarosa, puedes ingresar en el link de su página web: https://mammarosa.nl/

Lee el artículo completo de la OMS en este link: 19 de Octubre, Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama

Andrea Delgado.