Una boda musulmana

Una boda musulmana 

Boda siria-turco

Matrimonio Sirio/Turco

 

Una de las ventajas que encuentro al vivir en Holanda es tener un acercamiento de primera mano con otras culturas, conocer nuevas formas de vivir y relacionarme con ellas. 

En diciembre recibí la invitación de una compañera de estudio proveniente de Siria, a la boda de su hija. Siempre he sido curiosa por conocer las costumbres y pensamientos de la gente alrededor del mundo, por lo que no dudé ni por un minuto en aceptar.

Mientras miraba con emoción y trataba de descifrar la tarjeta virtual que se me había entregado vía facebook (estaba escrita en árabe y neerlandés), pensaba ¿cómo debo vestirme?, ¿qué voy a regalar?,  ¿cómo son las bodas sirias?,¿compartirán los mismos protocolos que en otras bodas de origen musulmán?; porque una cosa es cierta: no es lo mismo un sirio, turco o pakistaní, como no lo es un colombiano, peruano o ecuatoriano, aún cuando compartamos algunas similitudes. 

Pintarse las manos con hena es una costumbre de los matrimonios marroquíes.

En ese momento recordé a una profesora que tuve de ascendencia marroquí, quien un día llegó a la clase con las manos pintadas con hena. “Es una tradición que el día antes de la boda se reúnan las mujeres, en una fiesta privada” tipo despedida de soltera, para hablar y compartir algo de comer, explicó.

Durante este evento, las  más allegadas a la novia como la madre o hermana se pintan  figuras en sus manos. (Como se puede apreciar en la foto).  Quizás se trate de algo similar, pensé.

¡Vestido, regalo y actitud! 

Caja de flores regalos de Blue Coconut.
Caja de flores regalo de Blue Coconut.

Como no tenía conocimiento de lo que debía hacer, lo mejor fue preguntar directamente a mi amiga los detalles.La fiesta es solo para mujeres. Normalmente usamos vestidos de noche y cada una puede traer lo que quiera”. Por supuesto tuve muchas más dudas, no sabía si estaba asistiendo a una boda con esposo incluido como decía en la tarjeta, o solo vería a la novia. Sin embargo, lo importante es que estaba lista para presenciar por primera vez un evento así y me sentía con mucha gratitud por haber sido invitada a pesar de no tener una cercanía completa (nunca había visto a su hija).

En cuanto al regalo, decidí hacer una caja con flores, parte de los presentes que hago en mi emprendimiento (Blue Coconut), con una tarjeta y un sobre con dinero. 

Elegir al indicado 

 Un año atrás en una visita a la casa de mi compañera, nos comentó que había iniciado conversaciones a manera de entrevista con algunas familias para encontrar el esposo idóneo para su hija. Para quienes son ajenos a este tema he de contarles que en esta cultura (de religión musulmana), es completamente normal que los padres elijan las parejas de sus hijos, concertando el matrimonio. Algunas veces las personas se conocen en el altar, en otras, pueden tener un encuentro previo en presencia de sus padres. Al final, el elegido fue un chico turco que vendría a vivir a los Países Bajos.  

La fiesta

La reunión era de 6:00 p.m. a 10:00 p.m. Me sorprendí porque en el salón parecía no haber fiesta alguna. Por la ventana había visto a un grupo de hombres sentados alrededor de unas mesas conversando. 

Al llegar a la recepción me confirmaron que era el lugar, pero que la boda para mujeres estaba en otro salón al final de la calle. (Esta era la reunión del novio), así que caminé hasta allí expectante… 

Las mujeres ya estaban ubicadas en sus mesas. La mayoría de ellas tenían puesto su hiyab (velo o pañuelo que cubre el cabello y el contorno del rostro). Al cabo de un rato, se agolparon a la entrada del salón, haciendo como una calle de honor para recibir a la pareja.  En voz alta, proferían deseos para su nueva vida de casados, acompañada de un tarareo de la sílaba ‘la’ que sonaba como “a la la la la la la la la  lai”. 

Los novios caminaron hasta el atrio del salón y comenzaron a bailar música árabe. Luego, partieron la torta y cada uno daba de comer al otro. Durante el baile, se decían algunas palabras al oído y en dos ocasiones el chico besó la frente de su prometida. Mientras observaba imaginaba que probablemente este era el primer contacto físico de la pareja, y sentía nervios de solo pensarlo, no imagino como se sentía la chica; una boda es algo complejo e imagino que mucho más si no conoces a la persona con la que te estas casando. Las invitadas pasaban a dejar presentes a los novios algunas dinero o joyas.  

Después de un rato, el novio se retiró del salón y la fiesta de mujeres comenzó. Casi todas se quitaron el hiyab y  bailaban sin tapujos reggaeton, electrónica y todo género musical con letras en su idioma.  Fue refrescante ver como se desinhibían y adoptaban una actitud más relajada, bailaban entre ellas y se divertían.  

Por mi parte, permanecía sentada en silencio observando todo y  completamente impactada porque mi amiga, a la que nunca la había visto en un atuendo distinto de un vestido beige o gris que usan para cubrirse el resto de ropa; brillaba con un hermoso vestido rosado ceñido al cuerpo y cubierto de piedras. Llevaba el cabello suelto, luciendo unos rizos perfectos y maquillaje.  

Siempre me había imaginado como se vería su cabello sin el velo, de qué color y forma era. Quise hacerme una foto con ella pero no me lo permitió  y es la razón por la que no verán fotos o videos en este artículo. Esto debido a que la mayoría de ellas estaban sin el velo y en su cultura es un agravio estar descubiertas frente a hombres o en fotografías donde puedan verlas.

Así transcurrió la fiesta, el novio volvió una hora después, por lo cual, antes de su entrada todas volvieron a cubrirse la cabeza. El baile de los novios se hizo nuevamente, imagino que esta vez para mostrar por medio de una videollamada la ceremonia a sus familiares en Siria y Turquía respectivamente.  

Antes de las 10 de la noche la fiesta terminó. En los Países Bajos, la puntualidad y los horarios son estrictos así que todo comienza y termina a la hora señalada. Al día siguiente se realizaría la boda formal en la que solo participan los miembros de la familia. 


¡A tener en cuenta! 

Al compartir con personas de otras culturas es importante saber comportarse, respetar su forma de pensar, preguntar o investigar los códigos y etiquetas, para no cometer posibles faltas o pasar un momento incómodo. Es vital entender que aún en nuestras diferencias podemos interactuar sin problemas, sin olvidar tampoco nuestra forma de ser, creencias y valores. Esta es la enseñanza más grande que he podido tener en mi tiempo en los Países Bajos. Cada uno de nosotros somos un universo, un maravilloso planeta por explorar.